lunes, 10 de diciembre de 2012

El Pasado Franquista de Unión Española





Con seis títulos a cuesta, Unión Española es uno de los clubes más importantes e históricos del fútbol chileno. Con tradición en buen fútbol, la camiseta “Roja” ha sido defendida por ilustres futbolistas nacionales como Alberto “Tito” Fouillioux, Atilio Cremaschi, Hugo Rubio o Francisco “Chamaco” Valdés, así como extranjeros que han dejado una huella en nuestros pastos, entre los que se encuentran Eladio Zárate, Jorge Américo Spedaletti o José María Buljubasich, por nombrar algunos.

Notables han sido muchos de sus títulos, como por ejemplo del 51’, cuando tras terminar el año empatados con Audax Italiano -su más enconado rival-, y en definición infartante, lo derrotó por la cuenta mínima con gol de Mario Lorca. O el del 73’, cuando apenas perdió un partido y le sacó siete puntos de ventaja a Colo Colo, su más cercano perseguidor, y que aquel año había sido finalista de la Copa Libertadores de América.

Tras la cordillera, los “Hispanos” también han tenido memorables presentaciones, siendo la más destacada, la final de la Libertadores disputada en 1975, cuando terminó como subcampeón continental, luego de definir en tres encuentros el torneo ante Independiente de Avellaneda.

Sin embargo, hay otra parte en la historia del cuadro “Rojo” un poco más oculta y que se contrapone a esa que hace que a la mayoría de los futboleros les resulte entrañable, querible, el equipo al cual todos adheriríamos si no vibráramos con los colores de alguno de los denominados grandes. Pero tras esas páginas de buen fútbol, de las tardes familiares  y de disfrute que ofrece el Santa Laura, se esconde una memoria que muchos ni siquiera conocen y, tras enterarse, no se enorgullecerán.

Plantel Estelar de Unión Española en 1937

Nacido al alero del Centro Español en 1897, el elenco como se conoce hoy en día, surgió tras la fusión de las instituciones  brotadas de dos asociaciones de inmigrantes españoles: el Centro Español de Instrucción y Recreación, y la Unión Deportiva Española, ocurrida los primeros días de diciembre de 1935.

Por aquellas fechas, España vivía momentos de tensa convulsión. Al Gobierno había llegado hacia algunos años el Frente Popular, coalición conformada por Comunistas, Socialistas y Sindicalistas. La situación se había polarizado a tal extremo que las desavenencias ocurridas al otro lado del Atlántico, habían traspasado dicha barrera y se habían asentado aquí en Chile también.

Las disputas se transformaron en pan de cada día en los círculos que aglutinaban a los españoles avecindados en Chile, situación que se vio aún más profundizada, cuando en España tropas del Ejército, comandadas por el general Francisco Franco y apoyadas por diversos grupos políticos que iban desde nacionalistas, pasando por la Iglesia Católica,  y hasta grupos fascistas, se levantaron en armas contra el Gobierno del Frente Popular, dando inicio a la cruenta Guerra Civil.

Rápidamente, la mayoría de los inmigrantes que simpatizaban con Unión Española adscribieron a los postulados de quienes se habían sublevado en la Madre Patria. El hecho se sustenta en que la mayoría de aquellos habían forjado un buen pasar en el país y se codeaban con las clases dominantes de nuestro país, todas, obviamente, contrarias a los ideales liberales, progresistas y de justicia social que elevaban los Republicanos.

Como punto a parte, hay que mencionar que , y en total contraposición con lo que ocurrió con Unión Española,  el Club Deportivo Social y Cultural Iberia, elenco de raigambre popular, compuesto por inmigrantes españoles empobrecidos y proletarios que suscribían las ideas que en España estaban siendo aplastadas, se identificó plenamente con la Segunda República Española que la camiseta azul-grana de los “Cuervos” fue adoptada en honor a los colores del Fútbol Club Barcelona, escuadra símbolo de la “Ciudad Condal”, último bastión Republicano en ser derrotado por las tropas de Franco.

Pero volviendo al tema que nos convoca, fue tanta fue la identificación con Franco de parte de las autoridades de Unión Española, que en abril de 1939, y tras establecerse la administración franquista en España, se llevó a cabo una celebración en el Estadio Santa Laura, a modo de festejo por la victoria Nacionalista. Esa misma situación se replicó también en el reducto de Plaza Chacabuco el 18 de Julio de ese mismo año, con el objeto de celebrar el "Día del Alzamiento Nacional", fecha que conmemoraba la rebelión iniciada tres años antes por tropas fascistas lideradas por el "Generalísimo". En aquellas ocasiones, los asistentes embanderaron con la enseña ibérica el coliseo y ofrecieron recepciones y bailes en honor a los sublevados.

Francisco Franco, Dictador Fascista Español
Tanta fue la polarización que se vivió aquí, que las pugnas sobrepasaron el ámbito propio de la colonia hispana en el país. En medio de la Guerra Civil Española, asumió como Presidente de la República de Chile, Pedro Aguirre Cerda, militante del Partido Radical que llegó al Gobierno como el candidato del Frente Popular,  mixtura prácticamente igual que la que había llegado al poder en España y que ahora se veía envuelta en un enfrentamiento bélico.

Esta situación desembocó en que simpatizantes del FRAP se enfrascaran en disputas con hinchas de Unión Española, hechos que tuvieron como momento de mayor efervescencia el año 1939, misma data en que los Nacionalistas se hacían con el poder en España.

Según consta en periódicos de la época, durante los partidos que animaba Unión Española el espectáculo no estaba en la cancha, sino en las gradas. Y sí, pues a las desastrosas presentaciones que ofrecía el elenco “Rojo” se le unían las trifulcas que animaban los hinchas que adscribían a los equipos que enfrentaban a los “Hispanos”. Así, los insultos, las pifias y hasta las agresiones eran pan de cada día, identificando al club aquí en Chile, con el avance franquista en la Madre Patria.

A tanta llegó la presión, que en el campeonato del 39', y ante la animadversión que generaba en el público, Unión Española decidió jugar sus partidos bajo el nombre de Central, a manera de evitar los resquemores y las críticas. El primer partido debió enfrentarlo ante Colo Colo, elenco que lo derrotó inapelablemente por 4 a 2. No obstante, lo que más llamó la atención de aquel cotejo no fue el resultado, sino el comportamiento de los jugadores y, por sobretodo, el de la fanaticada, la que al igual que los partidos anteriores, se deshizo en silbatinas, abucheos y reproches a los "Rojos".

La situación, tanto para dirigentes, como para jugadores, se volvió insostenible,  por lo que los mandamases “Hispanos” decidieron, y a modo de resguardar la integridad de sus jugadores y simpatizantes, retirarse de toda competencia deportiva que se llevase a cabo el año 1939, aduciendo que "la determinación se había tomado en vista de que se le quería asignar a la Unión Española un carácter político del que carece por completo, pues se limita única y exclusivamente a una labor deportiva, ajena a cuanto se aparte de este aspecto”.

La situación decantó al año siguiente. La Segunda República había sido aplastada por completo y Francisco Franco gobernaba a sus anchas, por lo que ni las burlas y protestas  tendrían mucho efecto. Unión volvía al ruedo, pero con una merma considerable en lo que a fútbol se refiere, puesto que sus máximas figuras, y ante el receso autoimpuesto, se habían alejado del club, recalando en las demás instituciones que componían el balompié criolllo.
Escudo de la Unión Española, basado en el Águila de San Juan

No obstante, los coqueteos con la Dictadura de Franco no concluyeron ahí. Según informaciones aparecidas en páginas del propio club,  a mediados de la década del 40’, y cuando el “Generalísimo” ya gobernaba a sus anchas en España,  los dirigentes del elenco “Hispano” decidieron crear un escudo que fuera exhibido con orgullo en las camisetas del club y que se convirtiera en estandarte de la institución.

La efigie escogida: el Águila de San Juan, figura asociada al evangelista, que había sido utilizada por los Reyes Católicos dentro de su escudo de armas y que fue rescatada del olvido por Francisco Franco, quien intentó a través de aquel símbolo, ensalzar los valores patrios y el nacionalismo español.

Ante las críticas, la dirigencia “Hispana” aseguró que la utilización de aquel emblema obedecía, ni más ni menos, que a la motivación de mantenerse a tono con la simbología del régimen que en esa época se vivía en la Madre Patria. Un guiño abierto a la administración franquista, y que con el correr del tiempo se iría olvidando hasta desaparecer casi por completo de la memoria futbolística del país.

Elenco de Unión Española de mediados del 40'. Ya se puede apreciar el escudo en la camiseta del arquero.

3 comentarios:

  1. Muy interesante, ahora como es que en 2016 aún continúen con este escudo.

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  2. Y que se llamen "Unión". Ese escudo lo menos que hace es "unir"...

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  3. Lo más miserable de este artículo es referirse a los republicanos españoles como representantes de la justicia social.La historia ha demostrado que nada más alejado de la justicia y de lo social que gobiernos de esa nefasta ideología totalitaria.

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